sábado, 13 de febrero de 2010

Lo que el ojo no suele ver: el proceso

Estamos acostumbrados a ver la ópera recreando nuestros oidos y nuestros ojos, y tal vez, intentado maximizar el resto de los sentidos al cien por cien. Sin embargo, no siempre conocemos qué sucede en su montaje, qué encierra cada producción o, lo que es lo mismo, que esconde lo que el ojo no ve hasta que llega el día del estreno.

Por ello, aprovechando que un clásico con el que ya contamos en Málaga hace unos años (en el 2007) vuelve a Madrid, vamos a adentrarnos brevemente en el proceso creativo de la genial ópera Andrea Chénier de Umberto Giordano. Y lo haremos con el sitio web especial que ha desarrollado el periódico El País. 

http://www.elpais.com/especial/andrea-chenier/

Bienvenidos a la ópera. Bienvenidos a la otra perspectiva. Disfrútenla.

jueves, 11 de febrero de 2010

Patético o el renacimiento de una partitura. Nuevo descubrimiento de Granados

Hace unos días, la agencia EFE se hizo eco del descubrimiento de una nueva partitura. Parece algo impensable para un mundo en que muchas veces nos da la sensación que está todo explorado, y más en el mundo de la música culta. Por eso, este tipo de sorpresas deben ser tomadas con más énfasis del propio que podemos tener los investigadores, ya que el renacimiento de una creación musical siempre es y será bien recibido.


Se trata de Patético o el único concierto (de momento) para piano y orquesta que rubricó el genial Enrique Granados. Y su descubrimiento se debe al joven director Melani Mestre.

Para acercanos a la historia de la aparición, extraemos la información que se publicó en el periódico "El País" en su edición de 7 de febrero de 2010.

Encontrado el único concierto 
para piano y orquesta de Enrique Granados

El director Melani Mestre, titular de la orquesta de Lviv, ha completado la partitura de 'Patético'

EFE - Barcelona - 07/02/2010

Patético es el nombre que Enrique Granados puso a su primer concierto para piano y orquesta, una obra que dejó inconclusa y que ahora ha sido rescatada por el director de orquesta Melani Mestre (Barcelona, 1976), actual titular de la Orquesta Sinfónica de Lviv (Ucrania). Mestre ha llegado hasta la partitura siguiendo el rastro en París de un borrador con algunos compases que encontró en un mercadillo parisino. El boceto le llevó, en septiembre del año pasado, hasta la Biblioteca de Catalunya, donde se encontraba olvidada entre miles de libros y documentos, la partitura original.

"Encontrarla fue algo alucinante, como entrar en una película de Indiana Jones y encontrar el tesoro perdido", relata Mestre. El manuscrito está firmado por el compositor, que dedica su concierto al músico francés Camille Saint-Saens, amigo suyo. Granados escribió la obra, cuyo segundo movimiento no está terminado, en 1910, año intermedio entre la colaboración del compositor con Saint-Saens y el encargo de Goyescas, que le mantuvo ocupado hasta 1916, año en el que murió en un naufragio.

Mestre se ha dedicado a completar el segundo y añadir un tercer movimiento basándose en piezas del compositor español como la Danza Española número 2, Oriental, y Capricho español. "Un concierto romántico de estas características ha de tener tres movimientos", justifica el director, que se ha apoyado también en la voluntad de Granados de escribir una obra larga.

Este concierto "escapa a todo lo que habíamos conocido hasta hoy de Granados", dice Mestre, que añade: "No hay repertorio español de esta época para piano y orquesta". En su opinión, Granados utiliza en esta obra un lenguaje musical "completamente centroeuropeo", con influencias de Saint-Saens, Schumann, Liszt o Chopin, distinto a la producción típica de los compositores españoles de finales del XIX y principios del XX, basada en temas populares, obras de corta duración y "piezas más de salón".

El hallazgo de la partitura supone, para este director, un testimonio de que muchas teorías que se han escrito sobre Granados no son correctas, como que no sabía orquestar o que no conocía suficientemente los instrumentos. "Él tenía mucha intención de escribir para orquesta y dominaba este lenguaje muy bien", añade.

martes, 9 de febrero de 2010

Crítica musical. Ciclo Efemérides. Javier Perianes

Un excepcional concierto de piano, sería la frase que definiría de forma certera la excelente velada que Javier Perianes nos ofreció el pasado sábado dentro del Ciclo Efemérides de la Fundación Unicaja.

Indudablemente, un certero homenaje a Schumann y, muy especialmente a Chopin, y que se vio reflejado tanto en las amplias ovaciones que cosechó como en la crítica musical que se publicó ayer en el diario "Málaga Hoy".


IMPERTÉRRITO PERIANES

por Fernando Anaya Gámez

Ciclo Efemérides. Sala María Cristina. Fecha: 6 de febrero. Programa: Obras de Chopin, Schumann y Schubert. Intérprete: Javier Perianes (piano). Aforo: Casi lleno.

La Sala María Cristina casi al completo lo evidenció todo. Y es que el público sabe del resultado exitoso que siempre cosecha Javier Perianes de vuelta a los escenarios de Málaga, confirmándose el presagio este pasado sábado dentro de una nueva entrega musical del Ciclo Efemérides.

De figura y gesto amable, de apresurado y gentil paso, muchas veces cabe preguntarse si el solista onubense se hizo para el piano o viceversa. Pero lo fascinante de Perianes, sigue siendo su amplia atención en procurar el clima ideal para desplegar su discurso; algo que tal vez colisionó con los molestos ruidos iniciales, que le hicieron contener su interpretación justo al comienzo, junto a un casi imperceptible inconveniente sonoro con el propio instrumento. Pese a todo, convenció con creces.

Comenzó la primera parte con Escenas de niños, op. 15, la conocida obra del homenajeado Schumann (se cumplen 200 años de su nacimiento), en amplia solución de continuidad, demarcando muy bien cada capítulo y volcándose en la innata expresividad de los tempi más sublimados a la pura expresividad. Pero fue con el también conmemorado Chopin (homónimo en natalicio al anterior) con el que desplegó toda la madurez que ha ido y sigue recolectando en sus interpretaciones. Además, su selección fue acertada: un primer momento de recogimiento, intimismo, sutileza y delicadeza que marcó un hito importante en la velada con la Berceuse en re bemol mayor, op. 57; y un segundo, con la rotundidad expansiva de la Balada nº 4 en fa menor, op. 57, ambas cercanas al propio temperamento del compositor polaco. Un conjunto nada desdeñable y que le afianza en su buen entendimiento del maestro, no teniendo nada que envidiar al huracán mediático Lang Lang
de traducciones presurosas.

Schubert y su Sonata nº 21 en si bemol mayor, D. 960 se encargaron de conformar la segunda parte, con bis inclusive y con fuertes ovaciones por parte del público asistente, y donde su aproximación al Andante sostenuto propició una soberbia calidad sonora en interesante utilización de los recursos pianísticos.

sábado, 6 de febrero de 2010

Edmon Colomer, nuevo director artístico y titular de la OFM

Y la esperada noticia se hizo realidad hace apenas unos días. La Orquesta Filarmónica de Málaga (OFM) nombra al maestro Edmon Colomer como batuta artística y titular de la formación para las próximas dos temporadas (con posibilidad de prórroga en un año más). Su nombramiento ya se recoge en la página web de la orquesta, dando cuenta de ello distintos medios de comunicación.


Presentamos su curriculum extraído de su página web personal:

Edmon Colomer ha sido titular de las orquestas del Vallès, de Balears, de Picardie y de Daejeon entre 1998 y 2009, además de principal director invitado del Eastern Music Festival en los Estados Unidos.

Graba con regularidad para la radio y la televisión en Europa, América del Norte y del Sur, Australia, Corea y Japón y para los sellos Auvidis-Naïve, Assai, Harmonia Mundi, Calliope, Triton, Ensayo, Virgin y Philips con las orquestas Joven Orquesta Nacional de España, Simfònica de Barcelona i Nacional de Catalunya, English Chamber Orchestra, London Sinfonietta, Orchestre de Picardie y con los coros de Radio France y de la BBC.

Atlántida y El amor brujo de Falla, La Peste de Gerhard, Concerto pour orgue y Sinfonietta de Poulenc o las producciones audiovisuales de Cascanueces de Tchaikovsky/Béjart y del Concierto de Aranjuez con Paco de Lucía se consideran hoy versiones de referencia en un amplio catálogo que también incluye obras de Beethoven, Schumann, Fauré, Ginastera, Guinjoan, Honegger, Milhaud, Weill, Bernstein, Nillni y Lavista. Macbeth, Wozzeck, Don Giovanni, Ariadne auf Naxos, Don Pasquale, Atlàntida, Picasso et la Danse o Cascanueces/Béjart destacan entre sus mejores producciones de ópera y ballet en Europa y Estados Unidos. Con frecuencia vincula su actividad profesional a la educación musical. En 1983 el Ministerio de Cultura español le encomendó la creación de la Joven Orquesta Nacional de España (JONDE) y en 2002 el Ministerio de Cultura francés le distinguió con el título de “Chevalier dans l’ordre des palmes académiques”.

Y desde este foro aprovechamos la ocasión para desearle suerte en su nueva trayectoria de trabajo con la OFM. Confiemos que su sello personal repercuta positivamente en los aficionados malagueños.

viernes, 5 de febrero de 2010

Javier Perianes en la Sala María Cristina

Este mes de febrero se inicia con música y dentro del Ciclo Efemérides de la Fundación Unicaja. Este concierto se desarrollará  mañana día 6 a las 20:00 horas (ocho de la tarde) en la Sala María Cristina y contará con el siempre genial pianista Javier Perianes.


El programa se centrará en conceder los primeros homenajes del año en nuestra ciudad a Schumann y Chopin en el 200 aniversario de su nacimiento (ambos nacieron en 1810), junto a Schubert en la segunda parte. Un recital que estará conformado de la siguiente forma: 

PROGRAMA

I Parte
 
Escenas de niños, op. 15 de R. Schumann
Berceuse en re bemol mayor, op. 57 de F. Chopin
Fantasía en fa menor, op. 49 de F. Chopin

II Parte

Sonata nº 21 en si bemol mayor, D 960 de F. Schubert
Molto moderato
Andante sostenuto
Scherzo. Allegro vivace con delicatezza
Allegro ma non troppo

jueves, 4 de febrero de 2010

SGAE: ¿Una solución satisfactoria?

Crítica musical. Ciclo Voces. Carlos Mena y Lux Orphei

Con retraso en el esbozar brevemente el buen concierto vivido este fin de semana pasado en la Sala María Cristina, pero en el deseo de que quede constancia de tal jornada musical, incluyo esta reseña de la crítica musical referente a Carlos Mena junto a Xisco Aguiló con el violone y Carlos García Bernalt al clave.

Un concierto sabiamente hilado y que derivó en ovaciones amplias al término de la propia primera parte, dando noticia en esta crítica publicada el día 2 de febrero de 2010 en el periódico "Málaga Hoy".

 CRÍTICA MUSICAL

UN INSTANTE PARA DETENER EL TIEMPO

por Fernando Anaya Gámez

Ciclo Voces. Sala María Cristina. Fecha: 30 de enero de 2010. Programa: Selección de obras de Ferrari, Storace, Sances, Monteverdi, Cesti, Bononcini y Händel, entre otros. Intérpretes: Carlos Mena (contratenor), Xisco Aguiló (violone) y Carlos García Bernalt (clave). Aforo: medio.

Decía el poeta checo Jaroslav Seifert que “recordar es la única manera de detener el tiempo”. Pero me tomo la licencia de añadir que si ese recuerdo se torna en música cautivante para los sentidos, la placentera sensación del tiempo detenido planeó por el concierto del pasado sábado dentro de una nueva entrega del Ciclo Voces de la Fundación Unicaja.

Uno de los protagonistas y principal artífice de esa primavera eterna, como diría Neruda, fue Carlos Mena. Y es que el contratenor de Vitoria-Gasteiz, del cual tuvimos noticias reciente a su paso por El Mesías del programa navideño malacitano, se mostró ampliamente colosal en una extraordinaria primera parte. Siempre me gustó de él ese dominio de la versatilidad de su voz junto a su impecable técnica y dicción, y en esta velada lo confirmó con creces. Entre las dos chaconas de apertura y cierre, de enfatizaciones certeras (marcando las disonancias naturales de la pieza), el prodigio se presentó en dos claros momentos: la Cantata spirituale ‘Queste pungenti spine’ de Ferrari, de exquisito fraseo y elegante musicalidad que nos transportó a esa idea inicial del artículo, y Pianto della Madonna del Stabat Mater de Sances, donde Mena desplegó toda su expresividad en el engarce de los adornos y con su siempre eficiente control aéreo.

Sus explicaciones al inteligente programa diseñado también formaron parte de las numerosas ovaciones que cosechó al término de la primera parte; e igualmente, presentaron una segunda ampliamente resuelta. Un viaje entre el ostinato y el aria da capo, como el propio solista nos indicó y que ejemplificó con el brillante planteamiento de la Cantata ‘Lasciami un sol momento’, especialmente en la resolutiva aria final.

Händel y el bis de Purcell tampoco quedaron atrás, como tampoco el excelente apoyo ofrecido por Xisco Aguiló al violone y Carlos García Bernalt en su dualidad de clave y órgano. Tantos sus interpretaciones solísticas como el gran sonido de calidad en el bajo continuo ayudaron a realzar la que ha sido la primera cita importante con la música antigua del año.