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lunes, 12 de julio de 2010

Crítica musical. Orfeo y Eurídice de Gluck

Y llegó la clausura del VI Festival de Música Antigua. Una cita con la preciosa obra Orfeo y Eurídice de Gluck que no llegó a las cotas esperadas de éxito.

Esta es la crítica musical que se publicó ayer en el periódico "Málaga Hoy" sobre esta ópera en versión concierto.


REFORMA ANECDÓTICA PARA LA CLAUSURA

por Fernando Anaya Gámez

Clausura del VI Festival de Música Antigua de Málaga. Teatro Cervantes. Fecha: 9 de julio. Programa: 'Orfeo y Eurídice' de Ch. W. Gluck (ópera en versión concierto). Intérpretes: Carlos Mena (Orfeo), Elena de la Merced (Eurídice) y Alicia Molina (Amor), junto a la Orquesta Filarmónica de Málaga. Director: Martin Gester. Aforo: Tres cuartas partes del total.

A todos los ojos de los historiadores de la música Gluck se presentó como uno de los reformistas clave en la evolución del género lírico. Prueba de ello se observa en sus intenciones para con su Orfeo y Eurídice de 1762 (y más concretamente, en la sabor francés de 1774), preciosa obra, en versión concierto, que se seleccionó para la clausura del VI Festival de Música Antigua de Málaga.

Sin embargo, esta ocasión que se atisbaba con interés, incluso por la aparición de Martin Gester como reputado director especializado en las lides historicistas, no llegó a todo el esplendor deseable. Si bien las intencionalidades de la batuta, en claridad de economía de gesto, se tradujeron en una sonoridad convincente global para con los efectivos de la Orquesta Filarmónica de Málaga (OFM), la agrupación malacitana no supo responder certeramente a las numerosas entradas tras las intervenciones solísticas, motivo suficiente para desequilibrar la continuidad del discurso musical, junto a un volumen sonoro excesivo, dicho sea de paso, en momentos clave como el aria Che puro ciel!. En el apartado vocal, nos encontramos con un Carlos Mena de correcta dicción y buen entendimiento en el ataque de los agudos, donde su intencionalidad y direccionalidad fue determinante en momentos como en el término de la primera escena del primer acto o su encuentro con las furias. Efectiva la intervención de la soprano Elena de la Merced, en notables matizaciones y buen empaste en los números de conjunto como en el comienzo del tercer acto, se echó en falta una mayor interacción entre todos los personajes, especialmente entre Orfeo y Eurídice, y máxime cuando existen diversas acotaciones en el libreto a tales efectos. Correcta Alicia Molina, aunque con una voz excesivamente vibrada para su cometido, la expresividad más directa llegó con la óptima interpretación de la Coral Cármina Nova en notable trabajo de memoria.

sábado, 10 de julio de 2010

Crítica musical. Ensemble Zefiro

Meritoria fue la actuación el Ensemble Zefiro dentro del VI Festival de Música Antigua de Málaga. No sólo por el día programado sino por la vicisitudes vividas y que supieron encajar con sincero humor. Enhorabuena.

Esta fue la crítica musical que se publicó ayer en el periódico "Málaga Hoy" referente a su brillante concierto.


VIENTO HISTÓRICO CONTRA VUVUZELA

por Fernando Anaya Gámez

VI Festival de Música Antigua de Málaga. Patio de los Naranjos de la Catedral de Málaga. Fecha: 7 de julio. Programa: Michel Plasson. Programa: Selección de obras de Händel, Fasch, Telemann, Haydn y Mozart. Intérpretes: Ensemble Zefiro. Aforo: Tres cuartas partes del total.

También ganó la partida la propuesta musical que nos brindó el Ensemble Zefiro en el concierto de la noche del miércoles. Lo cierto es que, pese a las sonoridades ambientales propias del evento futbolístico, los italianos se armaron de paciencia y mucho humor ante un público totalmente entregado y rendido a la eficiente calidad demostrada en su interpretación. No lo tuvieron fácil en el contexto en el que se vieron insertados pero Alfredo Bernardini, director de la formación, supo cautivar al público con sus recurrentes y chispeantes explicaciones didácticas referentes a los distintos movimientos de las piezas seleccionadas, sumadas además a breves disertaciones sobre el sentido compositivo de las propias partituras. Un programa en dos partes que, fundamentalmente, dedicaron a la interpretación con instrumentos originales de viento del Barroco y Clasicismo, respectivamente.

Centrados en las particularidades de la organología exhibida: dos oboes, dos fagotes y dos trompas, ambas épocas fueron claramente delimitadas y contrastadas. Pero el disfrute fue mayúsculo con las virtuosas características de grupo, basadas en un sonido totalmente equilibrado (y de cámara), bastante agilidad y técnica de amplia velocidad de dedos y unas matizaciones expresivas muy adecuadas a la partitura. Fruto de todo ello, la sonata de Fasch brilló tanto por lo referido como por la intencionalidad ofrecida; llegando posteriormente a Telemann con unos tempi de danza muy bien estructurados de carácter.

Finalmente, en la parte dedicada al Clasicismo, disfrutamos especialmente de los tiempos lentos de Haydn y Mozart que, junto a los soberbios finales de cierre de las distintas piezas, hicieron levantarse al público en dedicatoria de amplias ovaciones. Indudablemente, la mejor formación que ha pasado en todo este tiempo por el Patio de los Naranjos de la Catedral de Málaga.

viernes, 9 de julio de 2010

Crítica musical. Zarabanda

Siempre es grato resaltar la participación efectiva de algunos miembros cuando el todo no convence.

Esta fue la crítica que se publicó ayer sobre el grupo Zarabanda en el periódico "Málaga Hoy" sobre el concierto del martes 6 de julio de 2010.
 
 
VIRTUDES Y PENURIAS DEL 'CONSORT'
 
por Fernando Anaya Gámez
 
VI Festival de Música Antigua de Málaga. Sala María Cristina. Fecha: 6 de julio de 2010. Programa: Selección de obras alusivas al V Centenario del nacimiento de Antonio de Cabezón. Intérpretes: Zarabanda. Aforo: Tres cuartas partes del total.

Las motivaciones de asistencia a este concierto se centraron preferentemente en dos ejes vertebradores: un primero, que se acercó en merecido home naje a Antonio de Cabezón en su natalicio a lo largo de un programa trazado por sus piezas y las de sus coetáneos y, un segundo, por acercarse a la sonoridad de varios de los miembros del grupo Zarabanda.

En el primer caso, se sirvió una propuesta compacta de obras significativas y emblemáticas de todos los ámbitos posibles. Aires de danza, piezas religiosas, villancicos de los principales cancioneros, etc. Un puzzle que amalgamó toda una serie de sonoridades que nos hacen pensar en la época en la que fueron compuestas y dispuestasy también en las posibles influencias sonoras a las que asistió con lógica el homenajeado.

Igualmente, fue válida la disposición de conformar claramente dos consorts de flautas de pico y violas de gamba. Estas formaciones camerísticas prototípicas de música instrumental se estructuran por todos aquellos miembros que pertenecen a una misma familia instrumental. Es por lo que se evidenció cuatro tipos de flautas más usuales (soprano, contralto, tenor y bajo), así como algo similar en el trío de violas en distinto tamaño y tesitura.

Ya en segundo término, y ante desigualdades patentes en el temperamento del consort de flautas, sólo cabe dirigirse a los miembros que apostaron por la calidad. Es el caso de Fernando Paz, figura emergente de la interpretación histórica de la flauta de pico y gran conocedor de la pedagogía de este instrumento, junto a la sabiduría que siempre muestra el polifacético Ignacio Yepes. Éste como flautista del Trío Yepes donde el gran Narciso, su padre, tañía la guitarra y su hermana Ana, la eminente coreógrafa de danza histórica y contemporánea se conjuntaban para realizar las delicias del apogeo de la música antigua en España. El trío sigue funcionando (ya sin el maestro Yepes). Confiemos que podamos tenerlo alguna vez en tierras malacitanas.

Crítica musical. Sabá

Seguimos en la misión de ofrecer reseñas sobre las propuestas que van aconteciendo a lo largo de esta última semana dentro del VI Festival de Música Antigua de Málaga.

En este sentido, esta fue la crítica musical publicada en el periódico "Málaga Hoy" referente al concierto del día 5 de julio de 2010 realizado por el grupo Sabá.
 
 
CLARA APUESTA POR LOS VALORES MÁS ELEVADOS
 
por Fernando Anaya Gámez
 
VI Festival de Música Antigua de Málaga. Torre del Horno de la Alcazaba. Fecha: 5 de julio de 2010. Programa: Selección de obras de música tradicional persa. Intérpretes: Sabá. Aforo: completo.

Dos de las muchas grandes virtudes que posee la música es su carácter integrador de culturas y su gran participación en lo que sería una serie de principios fundamentales y comunes.

Es por lo que, ante propuestas como las que presenciamos el pasado lunes en la Torre del Horno de La Alcazaba, podemos extraer valoraciones que nos hablan de una participación común en músicos de distintas nacionalidades (Irán, Grecia, Panamá y España), donde todos llegan al entendimiento gracias a la música.

Y además, se establecen preceptos que deberían regir mucha de la interpretación de hoy día: conocimiento del instrumento y de todas sus posibilidades sonoras, ritualidad implícita ante el acto de la propia interpretación (al margen de cualquier visión religiosa), disciplina de trabajo, interiorización y disfrute propio para hacer disfrutar a los demás.

Por todo ello, presenciar cómo un concierto fluye en permanente comunicación y musicalidad se asume en gran valía ante la aproximación a una de las ricas tradiciones musicales orientales: la persa.

Uno de los grandes secretos que presentó el grupo Sabá no sólo estribó en conjuntar todo lo expuesto anteriormente, inclusive con disfrute palpable y conveniente explicación didáctica de la organología, sino en también en la calidad técnica de sus instrumentistas. Fueron el caso de Hristos Barbas en los vientos, especialmente en la direccionalidad e intencionalidad expresiva del ney, Efrén López en la perfecta conjunción de la cuerda pulsada, fiel equilibrio sonoro del conjunto, en el extraordinario acompañamiento de la percusión de Osvaldo Jorge -uno de los puntos culminantes se determinó en su improvisación con las tablas indias y su articulación pedagógica de las consabidas sílabas rítmicas- junto a la maestría de Pedram Khavar con el tombak, del que supo extraer todo tipo de sonoridades y combinaciones en permanente calidad.

lunes, 5 de julio de 2010

Crítica musical. In Modo Antiquo

Proseguimos dando noticia sobre las propuestas realizadas en el marco del VI Festival de Música Antigua de Málaga. En este caso, se trata del concierto ofrecido por el grupo In Modo Antiquo, del que quedó constancia en la crítica que se publicó ayer día 4 de julio de 2010 en el periódico "Málaga Hoy".


APROXIMACIÓN A LA SONATA

por Fernando Anaya Gámez 

VI Festival de Música Antigua de Málaga. Iglesia de San Julián. Fecha: 2 de julio. Programa: Selección de obras de Flecha, Fontana, Neri, de Castro, Caldara y Boismortier. Intérpretes: In Modo Antiquo. Aforo: Completo.

Quinta entrega dentro del VI Festival de Música Antigua de Málaga donde la sonata, como eje temático y fundamental del concierto, tuvo su viaje por un programa denominado Barroco sin fronteras bajo el incomparable marco de la iglesia de San Julián. Denominación que resultó arriesgada cuando se abre la propuesta musical con una pieza de Mateo Flecha (queremos suponer el apodado El Viejo, por el rango de fechas aportado). Sea éste, como posible maestro de capilla de las hermanas del renacentista rey Felipe II, o sea su sobrino (apodado El Joven para diferenciarlo del anterior), que estuvo al servicio del también renacentista Maximiliano II, constituyó un primer acercamiento para mostrar la óptima sonoridad de conjunto de los instrumentos de viento de esta formación.

Interesante se mostró la propuesta basada en todo tipo de sonatas barrocas, tal como apuntábamos al comienzo, en donde la clasificación de la época se hizo ciertamente efectiva. Recordemos que éstas, sean del tipo de iglesia con tempo inicial lento y órgano, o de las llamadas de cámara con inicio rápido, estilizaciones posteriores de danza y clave, estuvieron presentes en un discurso general más contrastante en la segunda parte que en la primera. Claro ejemplo de un mayor acierto en la expresividad implícita de la partitura lo tuvimos en la traducción de la Sonata op. 1, nº 1 en fa mayor de Caldara que, junto a las piezas de Boismortier, protagonizaron algo de mayor direccionalidad sonora en claridad de articulación y limpieza de ejecución. Igualmente, se agradeció la inclusión de una pieza del no tan conocido Francisco José de Castro, aproximándonos al barroco español aún poco planteado en los conciertos.

Con ovaciones finales y repetición de dos piezas a modo de regalo, continúa este festival de conciertos en viento favorable.

domingo, 4 de julio de 2010

Crítica musical. Accademia del Piacere

Tercera entrega dentro del VI Festival de Música Antigua de Málaga, donde los cauces musicales nos llevaron a la Italia vocal e instrumental de la mano del grupo Accademia del Piacere.

Esta fue la crítica que se publicó el día 2 de julio de 2010 en el periódico "Málaga Hoy".


UNA VELADA DE CONCERTACIÓN 'ALLA ITALIANA'

por Fernando Anaya Gámez

VI Festival de Música Antigua de Málaga. Basílica, Real Santuario y Parroquia de Nuestra Señora de la Victoria. Fecha: 30 de junio de 2010. Programa: Selección de obras de Rossi, Ingenieri, Marini, Mazzocchi, Frescobaldi, Trabaci, Merula, entre otros. Intérpretes: Accademia del Piacere. Aforo: casi completo.

Numerosos son los documentos que atestiguan la existencia de las llamadas academias que por doquier poblaron los territorios italianos y que extendieron sus raíces, con denominaciones semejantes o aproximadas, por la vieja Europa. Una pervivencia de este vocablo, eliminando el sentido del diletantismo que iba implícito con ellas y trastocándolo por la profesionalidad de sus miembros, lo tuvimos en la jornada del miércoles dentro de la tercera entrega del VI Festival de Música Antigua de Málaga.

En definitiva, un viaje por la Italia de transición hacia el incipiente barroco, forjando a la figura de la virgen como destacado paradigma del concierto, y trayendo nuevamente al violagambista Fahmi Alqhai desde aquel concierto de Orphénica Lyra en los primeros pasos de est e certamen musical.

La concertación, con más luces que sombras, se aseguró. En este sentido, el consort de violas (y violino) destacó con amplitud en el grosso de las piezas instrumentales, como en los pasajes sabiamente adornados de expresividad y equilibrio sonoro del Passacaglia de Marini, y en el caso de la permanente comunicación de la bien contrastada A travestirsi posa de Mazzocchi.

En el apartado vocal fue Juan Sancho el que determinó el éxito de los momentos individuales con un fraseo natural, en franca claridad de dicción y adecuado vibrato de consistente potencia para el Aria sopra Maria e Giesù. Por otro lado, Mariví Blasco destacó por la conjunción a dúo con el anterior solista, aportando el color necesario de su registro agudo según los requerimientos. Algo pesada en las agilidades vocales, su tímbrica no realzó la belleza de la pieza de Merula; aunque tanto ella como el resto de miembros cosecharon bastantes aplausos del público, máxime cuando hay explicación didáctica de la organología utilizada.

sábado, 3 de julio de 2010

Crítica musical. El misterio del Cristo de los Gascones

Ha sido uno de las novedades dentro de los certámenes de los distintos festivales de música antigua. Aunque en anteriores ediciones siempre tuvo cabida lo escénico, nunca lo había sido de la forma que lo fue en esta segunda entrega del 29 de junio.
 
Sin duda, un viaje atemporal a la rica tradición teatral española, inclusive dentro del ámbito religioso, y que se entronca con la realidad actual mucho más de lo que nosotros podemos pensar en un primer momento.
 
Esta fue la crítica que se publicó el 1 de julio de 2010 en el periódico "Málaga Hoy".



VIAJE A LA ESENCIA DE LAS TRADICIONES ESPAÑOLAS

por Fernando Anaya Gámez

VI Festival de Música Antigua de Málaga. Teatro Echegaray. 29 de junio de 2010. Programa: El Misterio del Cristo de los Gascones. Intérpretes: Compañía Nao d'Amores. Aforo: dos tercios del total.

Bajo un nuevo marco para este festival, la compañía Nao D'Amores nos acercó a la magia de su proyecto. Y es que, al margen de unas primeras impresiones de extrañeza en el auditorio presente, el espectáculo va más allá de la simple percepción humana autolimitante. No es otra cosa que una vívida metáfora al servicio de la mayor parte de nuestros sentidos en donde la Pasión y Resurrección de Jesucristo, al margen de planteamientos religiosos, cabalga hacia esas visiones pedagógicas y efectistas que se establecieron en las primeras manifestaciones teatrales religiosas de la Edad Media y épocas venideras.

No es de extrañar que casen bien la selección de textos literarios y musicales con la propia organología utilizada, e incluso con el color vocal empleado y que tanto se aproxima a la verdadera esencia de la tradición. Un conjunto, en la dirección y dramaturgia de Ana Zamora, que fascina por su sabia planificación de movimiento escénico, de vestuario, de simbología implícita y de un efectivo proyecto de iluminación.

Si a esto se le suma un notable trabajo actoral, dándole vida y emoción psicológica a la marioneta réplica del Cristo de los Gascones, no es de extrañar que se traduzca en una recreación portentosa del misterio en su perenne visión didáctica y que recibió los amplios aplausos del público, que se felicita por esta innovación en el certamen.

viernes, 2 de julio de 2010

Crítica musical. La Tempestad

Pese a que algunos sigan viendo los instrumentos originales como anacrónicos o "pseudo-bichos-raros" (si se me pertime esta extravagante conjunción de vocablos), la primera propuesta dentro del marco del VI Festival de Música Antigua de Málaga aterrizó con éxito desde el propio comienzo del discurso musical. Un indicio que se presintió desde la primera conjunción de notas musicales y que se tradujo en brillantez.

Fruto de estas gratas sensaciones, esta es la crítica que se publicó el miércoles 30 de junio de 2010 en el periódico "Málaga Hoy".


Y CON 'LA TEMPESTAD' VIENE LA CALMA DE LO EXITOSO

por Fernando Anaya Gámez

VI Festival de Música Antigua de Málaga. Sala María Cristina. Fecha: 28 de junio de 2010. Programa: Selección de obras de Schmelzer, Cabezón, Castello, Falconiero, Biber y Locke. Intérpretes: La Tempestad. Aforo: tres cuartas partes del total.

Se escuchan las primeras sonoridades del Balleto a 4 Fechtschule de Schmelzer y con éstas el comienzo del VI Festival de Música Antigua de Málaga. Una nueva cita que, un año más y afortunadamente para todos, recorre las virtudes y particularidades de esta parcela musical.

En la velada del lunes en la Sala María Cristina no sólo se congregaron los habituales admiradores (e inclusive los persistentes detractores de la interpretación con instrumentos originales) sino que contamos además con la presencia de los miembros de la Joven Orquesta Barroca de Andalucía (JOBA). Cabe recordar que esta formación nace como una de las principales novedades en este festival y en clara apuesta por la formación musical por parte de la Orquesta Filarmónica de Málaga (OFM). Circunstancia que hace pensar en lo valioso que es que profesores y alumnos vayan juntos a conciertos. Una escena poco habitual.

La velada musical, por tanto, comenzó con una primera impronta bastante destacable. Y no sólo desde la mencionada primera obra se comprobó el notable equilibrio sonoro aportado -especialmente los violinistas Jiménez y Navarro en la sonata de Castello-, en permanente comunicación entre los miembros del grupo, sino que además se aproximó al destacado interés musicológico del programa con piezas como la conocida Battaglia de Falconiero y la partitura de música incidental de Locke.

Una concertación que contó además con la solvencia interpretativa de Guillermo Peñalver en las distintas flautas empleadas, dejando momentos de brillante ejecución basados en una clara y sólida limpieza de sonido en las obras que, junto a otras breves alusiones, homenajearon a la figura de Antonio de Cabezón en el 500 aniversario de su nacimiento, como explicó certeramente la clavecinista Silvia Márquez.

jueves, 1 de julio de 2010

Crítica musical. Carmen

Los numerosos viajes de Hermes, hacen que las actualizaciones a estas humildes líneas tarden y se retarden. Confiemos que los aires estivales pongan orden y calma. Gracias por su paciencia.

Por otro lado, nos podemos dejar por alto el reflexionar sobre el último título que ha cerrado la recortada XXI Tempora Lírica de Málaga. Breves en títulos y éxitos, nos sabemos que nos deparará la siguiente. Mientras tanto, rememoremos lo acontecido el viernes pasado mientras los ecos de la Música Antigua resuenan por la ciudad.
Esta es la crítica que se publicó este domingo día 27 de junio de 2010 en el periódico "Málaga Hoy":


EL ÉXITO DE LA 'CARMEN' DE HERRERA
por Fernando Anaya Gámez 

Clausura de la Temporada Lírica 2009-2010. Fecha: 25 de junio de 2010. Programa: 'Carmen', ópera en cuatro actos con música de Georges Bizet y libreto de Henri Meilhac y Ludovic Halévic, según la obra de Prosper Mérimée. Intérpretes: Nancy Fabiola Herrera (Carmen), Albert Montserrat (Don José), Ángel Ódena (Escamillo), Ainhoa Garmendia (Micaela), José Antonio García (Zúñiga), entre otros solistas, junto al Coro de Ópera de Málaga, la Escolanía Santa María de la Victoria y la Orquesta Filarmónica de Málaga. Director de escena, escenografía e iluminación: Francisco López. Director del Coro: Francisco Heredia. Director de la Escolanía: Narciso Pérez del Campo. Director musical: Lorenzo Ramos. Aforo: Completo.

Con iniciales oídos para el evento futbolístico (auriculares inclusive en parte del público) y con todas las miradas puestas en el escenario del Teatro Cervantes, se presentó la tan esperada Carmen. Y es que, visto lo visto y escuchado lo escuchado en las escasas entregas anteriores, la pieza de Bizet se convirtió en claro referente de evaluación para indultar o para ofrecer el puntillazo, si me permiten los símiles taurinos. De momento, la balanza se situó en lo primero.

Hubo buenos recuerdos de la concepción escénica que planteó Francisco López en su anterior paso mozartiano por nuestra ciudad; y aunque su proyecto llegó sin rivalidad (entiéndase que en las anteriores propuestas no existió escenografía alguna, en todos los sentidos), sale a relucir la moda de tomarse libertades, no sabemos si mentales o dinerarias, en torno al libreto. Aún así, fue grato contemplar su notable configuración en el movimiento general de personajes de vistoso vestuario y su óptima planificación de la iluminación, con guiños a las logradas metáforas visuales. Un claro ejemplo de esto último lo tuvimos en la aparición de la bailaora Leonor Leal en excepcional diseño coreográfico personal y grupal.

En el apartado musical, la Carmen de Nancy Fabiola Herrera fue el principal reclamo de expectación entre los aficionados, máxime cuando se agotaron las entradas desde hace unos meses. Y realmente, cumplió con gran éxito. Prueba de ello, lo tuvimos en sus grandes dotes escénicas para recrear a la gitana seductora y provocativa, en donde su gran técnica se conjuga con un espectro vocal de gran riqueza tímbrica que le permite reforzar y subrayar tanto los graves, con total soltura y belleza, como sus potentes y sólidos agudos de, por ejemplo, Les tringles des sistres. Es por lo que la famosa habanera L'amour est un oiseuax salió redonda, no llegando a las matizaciones de versiones históricas como las de Berganza, pero igualándose a las de enorme poderío expresivo como la de Antonacci en 2006. Igualmente, no sólo dominó sus papeles individuales en Tra la la y ofreció una soltura determinante en la conocida seguidilla Près de remparts de Séville, sino que su decidida y certera madurez escénica prodigó éxito en los números grupales, volcándose en expresividad en los números finales y siempre respetando la verdadera esencia realista de la ópera sin caer en los "desgarros y amaneramientos lacrimosos típicos de Mascagni", como apreció en su día José María Martín Triana.

Por otro lado, el tenor Albert Montserrat cumplió notablemente con su Don José, exhibiendo una técnica de gran calado en sus rotundos agudos y mostrando un acertado empaste en las escenas de conjunto, a sabiendas de sus resueltos números individuales como La fleur que tu m'avais jetée. En voz compacta y soberbio porte escénico, el Escamillo de Ángel Ódena convenció no sólo en la conocida aria, que dejó traslucir un fraseo impecable, sino que nos acercó a su diestra labor en las participaciones a dúo del tercer acto. Con óptima participación del resto de solistas -muy divertido el quinteto de Caballero, Benítez, Díaz y Heredia en el segundo acto-, la mención especial recayó sobre Ainhoa Garmendia en sus solventes apariciones, siendo de relevancia la del acto tercero.

Finalmente, alusiones a un correcto trabajo en las intervenciones por parte del Coro de Ópera, aunque de impresiones de empaste en la participación femenina en la escena de la pelea del primer acto, siendo en igual mérito el resultado rítmico desarrollado por la intervención de la Escolanía Nuestra Señora de la Victoria, aunque volviéndose a evidenciar su vocalización y dicción demasiada abierta. Convincente la Orquesta Filarmónica de Málaga, pese a algún leve titubeo en la participación solística de la trompa, la temporada se cerró con el público en pie para dedicar cálidos y merecidos aplausos a Herrera.
Y como siempre, se adjuntan algunos ejemplos ilustrativos y curiosos, donde el segundo es interesante por lo sonoro (aunque también por lo visual).



martes, 15 de junio de 2010

Crítica musical. Ciclo Efemérides. OFM

Y en estos tiempos que los ciclos llegan a su fín, tenemos la buena noticia que en la mañana de ayer se presentaron los correspondientes para la próxima temporada de la Fundación Unicaja. Afortunadamente, por tanto, contaremos con el único referente que, de momento, está procurando establecer una calidad global. Enhorabuena y por mucho tiempo.

Por otro lado, esta fue la crítica que se publicó ayer día 14 de junio de 2010 en el diario "Málaga Hoy" en relación al último concierto que clausuró el Ciclo Efemérides.


SOBERBIA INTERPRETACIÓN DE CHOPIN EN EL CIERRE DE CICLO

por Fernando Anaya Gámez

Clausura del Ciclo Voces. Sala María Cristina. Fecha: 12 de junio de 2010. Programa: Andante en la menor' de E. Ocón, 'Concierto nº 2 en fa menor, op. 21 para piano y orquesta' de F. Chopin y 'Suite Pulcinella' de I. Stravinsky. Solista: Francesco Piemontesi (piano). Director: Alejandro Posada. Aforo: Tres cuartas partes.

Llegó a buen término el Ciclo Efemérides de la Fundación Unicaja. Un certamen que no sólo ha servido para homenajear algunas de las destacadas figuras del mundo de la composición en la música clásica, y de las que se celebra por doquier su natalicio (Chopin, Schumann, entre otros) sino por el esfuerzo en aportar dosis necesarias de calidad a un panorama divergente dentro de estos terrenos musicales. Igualmente, es digno de mencionar la clara voluntad por solucionar los pequeños problemas acústicos que la extraordinaria Sala María Cristina evidenciaba ante determinadas formaciones (especialmente con los metales), y que tras el concierto del sábado demostró las notables mejoras. Asimismo, las congratulaciones son triples ante la buena noticia que supone que hoy se presenten los ciclos para la próxima temporada.

Pero entrando en detalles, la primera parte se presentó como la más interesante del ecléctico programa. No sólo el Andante en la menor de Eduardo Ocón vino a rememorar lo destacado de su figura, máxime en el lugar donde se realizaba -fue enriquecedor acercarse a las excelsas notas al programa a tales efectos-, sino que se mostró una clara oportunidad de acercarnos a la amable sonoridad de la obra. Por otro lado, el Concierto nº 2 en fa menor, op. 21 para piano y orquesta de Chopin despuntó claramente en las manos de Francesco Piemontesi. De fraseo elegante y eficiente utilización del pedal, destacó por su gran técnica y velocidad para llevarnos a un extraordinario Larguetto. Un momento para evidenciar su permanente comunicación con la orquesta, de exquisito final en el último tiempo, y de soberbio bis inclusive.

La Suite Pulcinella planeó en una traducción correcta y sólo eso. En claros momentos solísticos desiguales, sobresalió la Tarantella por su vigoroso ritmo.

lunes, 14 de junio de 2010

Crítica musical. Concierto de Clausura de la temporada 2009-2010 de la OFM

Disculpas por la falta de actualización que en breve será subsanada.

En este caso, damos noticia sobre el último concierto que clausuró la temporada 2009-2010 de la OFM, bajo las pantentes desigualdades entre ambas partes ofrecidas. Dos partes muy deferenciadas en corrección (mejor la primera parte que una incierta segunda) y que se vieron reflejadas en la siguiente crítica que se publicó en el diario "Málaga Hoy" el día 5 de junio de 2010.

CRÍTICA MUSICAL

FEMENINO PLURAL Y CIERRE DE CURSO

por Fernando Anaya Gámez

Concierto nº 15. Clausura de la temporada 2009-2010. Teatro Cervantes. Fecha: 4 de junio de 2010. Programa: ‘Las Hébridas, op. 26 (Obertura)’ y ‘El sueño de una noche de verano, op. 21 y 61” de F. Mendelssohn, y ‘Noches de verano, op. 7’ de H. Berlioz. Intérpretes: Orquesta Filarmónica de Málaga (OFM) y la Coral Cármina Nova. Solistas: María Espada (soprano) y Rosa Miranda (soprano). Director de la coral: Javier Serrano. Directora: Virginia Martínez. Aforo: tres cuartas partes del total

Un ciclo que llega a su fin, como tantos en las vidas personales y musicales, para recibir el último concierto de la presente temporada de la Orquesta Filarmónica de Málaga (OFM). Una cita que con el número quince, popularmente vinculado a lo femenino, pareció preludiar la extraordinaria conjunción de mujeres en la escena de anoche.

La primera, Virginia Martínez, en calidad de directora de gesto claro y conciso, desplegó su batuta en la correcta apreciación expresiva de Las Hébridas op. 26 de Mendelssohn. Con clara intencionalidad sobre el subrayado de los distintos planos sonoros, cercana asimismo a lo metafórico que destila la propia partitura, presentó un número muy equilibrado.

La segunda, María Espada, protagonizó un extraordinario acercamiento a esta pieza no tan conocida del genial Berlioz. Acostumbrados a sus interpretaciones dentro de la música antigua, máxime en sus últimas participaciones en tierras malacitanas, la soprano extremeña sigue cosechando un notable éxito como reflejo de su buena predisposición a desarrollar su amplio repertorio. Fue el caso de estas Noches de verano, op. 7 donde nos movió por su versatilidad de paletas vocales (y con textuales, en función del texto) en perpetua conjunción de una exquisita técnica basada en la portentosa dulzura del ataque de sus agudos y del empleo ecuánime de su vibrato. Cualidades todas que se tradujeron en un Le spectre de la rose de enérgicas enfatizaciones y soberbio final, junto a un Sur les lagunes, en reluciente realce del Ah! de la frase final.

La segunda parte fue igualmente salvada por la tercera intervención de lo femenino en lo vocal. Bien en las correctas y empastadas intervenciones de la sección femenina de la Coral Cármina Nova, y en destacado lugar nuevamente María Espada junto a una Rosa Miranda de óptima técnica y voz compacta, no lo fue así para las varias irregularidades presentadas tanto en batuta como en los propios maestros de la OFM. En este sentido, entre los titubeos de inicios y finales poco claros en las intervenciones de la cuerda en la Obertura, y la decisión de, por un lado apresurar tempi como el Scherzo y la consabida Marcha Nupcial, y por otro, atajar las intervenciones vocales directamente en su participación, desechando por tanto los compases instrumentales anteriores como en Lied mir Chor, sembraron cierta sensación de imprecisión en las maderas, un lógico apresuramiento generalizado y una falta de matización más consistente en la globalidad del Nocturno y el Finale.

De momento cierre y en expectativa de la próxima temporada.

jueves, 3 de junio de 2010

Crítica musical. Ciclo Voces. Stephen Salters

Y el Ciclo Voces de esta temporada cerró su edición primera con un gran resultado conjunto. Un claro ejemplo fue el magnífico concierto del sábado pasao que sirvió como gran broche final, en el deseo de contar con nuevas ediciones de estos eventos organizados por la Fundación Unicaja.

Esta fue la crítica publicada el lunes 31 de mayo de 2010 en el periódico "Málaga Hoy".



CRÍTICA MUSICAL

BRILLANTE CLAUSURA CON SABOR AMERICANO

por Fernando Anaya Gámez

Clausura del Ciclo Voces. Sala María Cristina. Fecha: 29 de mayo. Programa: Selección de obras de Gershwin y Porter junto a espirituales y canciones tradicionales americanas. Intérpretes: Stephen Salters (barítono) y David Zobel (piano). Aforo: Dos tercios del total. Fecha: Jueves 29 de noviembre. Aforo: Casi lleno.

Se inician los tiempos de clausura dentro de los distintos ciclos musicales. El sábado se inició esta ronda con la del Ciclo Voces de la Fundación Unicaja. Un evento que congregó a la gran voz de Stephen Salters junto al experto acompañamiento al piano de David Zobel, y que nos hace pensar en el éxito global que ha tenido las distintas propuestas vocales iniciadas desde septiembre. Podríamos hablar, por tanto, de un círculo que se cierra con el mismo triunfo que supuso el recital inaugural de Ismael Jordi.

Ciertamente la velada, encuadrada en cuatro bloques, se presentó con la portentosa interpretación de tintes casi veristas de Crucifixion. Una excepcional manifestación dedicada a los espirituales y nos invitó a presenciar las increíbles matizaciones de exquisito contraste que posee el barítono norteamericano. Además, el trayecto musical prosiguió en la muestra permanente de su abanico de variedad de colores vocales, siempre en patentes dotes escénicas e interpretativas, entre la expresividad y la correcta dicción de He's got the whole world in his hands y la simpatía de Didn't it rain. En los siguientes bloques, dedicados tanto a las canciones tradicionales americanas como a algunas de las conocidas creaciones de Gershwin y Porter, Salters siguió demostrando un brillante poderío de eficiente técnica y de bellos momentos de sobresaliente fraseo y espléndidas conclusiones, como fue el caso de Flower of beaty y un emotivo Shenandoah, acompañado por la otra destacada pieza importante de este concierto: la genialidad de David Zobel como pianista acompañante.

Pero fue con el último bloque, dedicado a los espirituales negros, donde el solista mostró si cabe lo mejor de sí mismo, como en la traducción a capella de Lord how come me here de impecable afinación y junto a la maestría de Fix me, Jesus, y dos sobresalientes piezas de regalo ante las efusivas ovaciones dedicadas. Enhorabuena.

Crítica musical. Concierto nº 3 del XX Ciclo de Órgano Catedral de Málaga

Tras un lapso temporal algo extenso y con mis sinceras disculpas por ello, actualizamos el blog con las últimas críticas relativas a la oferta de música clásica que hubo la semana pasada. En este sentido, nos hacemos eco del buen concierto ofrecido el viernes pasado en la Catedral de Málaga, en homenaje al Padre Manuel Gámez López en la edición de su obra, y dentro del XX Ciclo de Órgano Catedral de Málaga, siendo publicado el domingo día 30 de mayo de 2010 en el periódico "Málaga Hoy".


BUENA CONCERTACIÓN Y HOMENAJE

por Fernando Anaya Gámez

XX Ciclo de Conciertos de Órgano. S. I. Catedral de Málaga. Fecha: 28 de mayo. Programa: Obras de Stanley, Mozart, Ocón, Saint-Saëns, Otaño, Lemare, Gámez, entre otros. Intérpretes: Coral Santa María de la Victoria y Adalberto Martínez Solaesa (órgano). Director de la coral: Manuel Gámez López. Aforo: Completo.

Nueva cita dentro del XX Ciclo de Órgano de la Catedral de Málaga que, bajo el patrocinio del Vicerrectorado de Cultura y Relaciones Institucionales de la Universidad de Málaga, se presentó en la dualidad de la Coral Santa María de la Victoria junto a las manos expertas de Adalberto Martínez Solaesa, organista titular de la catedral y director del ciclo. Una cita que igualmente rindió un sentido homenaje al Padre Manuel Gámez López, tanto a su trayectoria profesional en el ámbito musical como muy especialmente con motivo de la edición de su obra compositiva. El concierto comenzó con el Voluntary V en re mayor/menor de Stanley, presentada para órgano solo y que, en tempo correcto y preciso, proclamó lo claro de su discurso en fiel subrayado de su natural fraseo. La partitura además sirvió de marco a los aplausos espontáneos ante la aparición del homenajeado en calidad de director de la coral.

Prosiguió la velada en solución de continuidad entre el sonido compacto del Benedictus sit Deus de Mozart junto a la interesante concepción compositiva del Benigne Fac del Miserere de nuestro insigne Eduardo Ocón. Una consecución in crescendo que se prodigó con la notable matización de Velum temple del compositor y musicólogo jesuita Nemesio Otaño junto a la deliciosa pieza Andantino en Re b del inglés Edwin Henry Lemare, ambas interpretadas en solitario por coral y órgano respectivamente.

Uno de los momentos más interesantes e intensos se resolvió con la realización de dos partituras del Padre Gámez. Dos concepciones basadas en temas melódicos recurrentes y que hicieron de su Salve Regina y, en destacado lugar, su Salve Malagueña dos momentos de gran relevancia, con el especial realce en esta última en la voz de la solista María José Pérez.

Finalmente, y tras la Sinfonía en do mayor de D'Andrea en la brillante traducción de Martínez Solaesa, cerró el concierto junto al sempiterno Haendel con el Alleluia del oratorio El Mesías, con grandes ovaciones.

domingo, 23 de mayo de 2010

Crítica musical. Concierto nº 14 de la temporada 2009-2010 de la OFM

Y una nueva entrega musical para esta semana que finaliza. En este caso, nos hacemos eco del concierto ofrecido por la Orquesta Filarmónica de Málaga (OFM) en su sesión número catorce. Una velada correcta y bien trabajada, de la que se rinden cuentas en la siguiente crítica musical publicada ayer día 22 de mayo de 2010 en el periódico "Málaga Hoy".


MÁS ALLÁ DE LA SIMPLE NATURALIDAD

por Fernando Anaya Gámez

Concierto nº 14. Teatro Cervantes. Fecha: 21 de mayo de 2010. Programa: 'Concierto nº 12 para piano y orquesta en la mayor, KV. 414' de W. A. Mozart y 'Sinfonía nº 7 en mi mayor' de A. Bruckner. Intérpretes: Orquesta Filarmónica de Málaga (OFM). Solista: Eric Le Sage (piano). Director: Josep Caballé. Aforo: Tres cuartas partes del total.

Las temporadas musicales van llegando a su fin y, antes de llegar a la reflexión final, anoche se presentó la penúltima cita con los conciertos de abono de la Orquesta Filarmónica de Málaga (OFM). Una velada centrada en la dualidad de dos grandes compositores de la historia: Mozart, en la vertiente del concierto solístico (con orquesta), y Bruckner, en cariz sinfónico; ambos en interpretación global de buen resultado.

El Concierto nº 12 para piano y orquesta en la mayor, KV 414 del genio salzburgués de la primera parte presentó una orquesta en la búsqueda de disposiciones de efectivos alejada de lo tradicional. En este sentido, y como se percibió posteriormente, fue certera la decisión de Josep Caballé de optar por realizar un intercambio de posiciones entre violas y violonchelos, al igual que optó por una lógica reducción de músicos en el ánimo de conseguir un verdadera sonoridad camerística mozartiana y ofrecer el mejor marco posible a Eric Le Sage. Un solista de piano éste que desarrolló su interpretación bajo el prisma de la más selecta naturalidad.

La aparente sencillez que emana la música de Mozart esconde mucho mayor complejidad que los propio oídos humanos pueden percibir. Es por lo que se agradece que Le Sage, aun siendo un destacado especialista en Schumann, se haya acercado a esta partitura con elegante toque y fluidez, cualidades ambas que se prodigaron en excelente técnica durante el desarrollo del primer tiempo.

El resto de tempi dejaron entrever los mismos signos de un discurso de fraseo amplio y bien modulado, donde la expresividad el segundo y la claridad expositiva del tercero se convirtieron en el emblema apropiado para esta obra. Igualmente, hay que destacar los momentos cadenciales, significando la cadenza del Allegro.

Bruckner con su Sinfonía nº 7 en mi mayor fue el encargado de cerrar la velada, tras las ovaciones cosechadas por el solista francés al término de su sublime pieza de regalo. Un viaje musical, en definitiva, que sirvió para constatar el óptimo trabajo realizado por la agrupación malacitana, bajo la enérgica batuta de Caballé.

Lo cierto es que, rememorando lo comentado sobre la disposición de efectivos, fue en esta pieza donde verdaderamente se exhibieron sus resultados positivos. Hablamos directamente de la amplia cohesión de la cuerda, en la lograda expresividad de los violonchelos en el inicio del Allegro moderato, junto con la demarcación efectista de los momentos más destacados del propio discurso. Asimismo, fueron notable las intervenciones solísticas de maderas y metales, protagonizando las trompas uno de los momentos más interesantes en el Adagio.

sábado, 22 de mayo de 2010

Crítica musical. Kronos Quartet.

Ante una semana especialmente completa de conciertos, es realmente importante hacer una parada en el camino para reseñar una propuesta musical más que interesante. Y es que el paso del afamado grupo Kronos Quartet, a pesar de presentar una asistencia de público escasa, se convirtió en una de las principales citas musicales con la contemporaneidad y otras vertientes del cuarteto norteamericano.

 

A modo de reseña, esta fue la crítica que se publicó ayer día 21 de mayo de 2010 en el periódico "Málaga Hoy" en referencia al excelente concierto ofrecido:


VIAJE A TRAVÉS DE LA ESENCIA

por Fernando Anaya Gámez

Teatro Cervantes. Fecha: 19 de mayo. Programa: Obras de Mesinai, Kulenty, Vrebalov, Dessner, Riley y Gordon, entre otros arreglos musicales. Intérpretes: Kronos Quartet. Aforo: Una cuarta parte del total.

Los aficionados a la música contemporánea de índole minimalista, y los que hace tiempo se dejaron cautivar por el espléndido bagaje evolutivo de una formación de sonoridad peculiar, tuvieron una cita con la rica experiencia de Kronos Quartet. Fue un velada de las atípicas y en familia (por aquello de presentar un escaso aforo) pero maravillosamente bien recibida. Y es que el emblemático cuarteto hizo su primera parada en España en el presente año, dando como resultado una de las mejores propuestas musicales en su ámbito de la temporada.

No se sabe bien si lo que más llama la atención del cuarteto es su excelente puesta en escena, donde una impecable sonorización de la cuerda junto a un deslumbrante diseño de iluminación no deja tregua alguna a los atónitos ojos del espectador, o indudablemente, su excelente técnica interpretativa basada en una exigente precisión. Nos decantamos por ambas direcciones traducidas en total éxito.

En dicha dualidad, Crossfader, del considerado por algunos alquimista del sonido Raz Mesinai fue la exquisita carta de presentación de los estadounidenses. Toda una suerte de procedimientos compositivos de esencia repetitiva en fondo rojo que dejaron anticipar que lo iba a acontecer se presentía en sinónimo con la calidad. Una hipótesis que se confirmó felizmente, máxime cuando se atisba una disposición inteligente de las piezas que conformaron el programa. Por ello, la alternancia con procedimientos electroacústicos que se sucedieron a continuación en Ramallah Underground, en los arreglos del compositor y trombón Jacob Garchik, mostraron parte de ese sello propio que contiene el cuarteto y que les anima a seguir fomentando la creación actual para este tipo de formación camerística.

Sin embargo, tras de la belleza de las piezas de índole tradicional, el momento apoteósico llegó con las dos últimas obras de las dos mujeres compositoras de la primera parte. Por un lado, String Quartet No. 4 (A Cradle Song) de la polaca Hanna Kulenty, donde el grupo demostró su perfecta sincronía en tempo junto a una sobresaliente afinación (con sonidos armónicos inclusive), junto a …hold me, neighbor, in this storm… de la serbia Aleksandra Vrebalov de multifacéticos elementos en acción.

Finalmente, una deseada segunda parte -el público hizo salir en tres ocasiones a los músicos antes del intermedio- se presentó triunfalmente desde los rigores técnicos del bariolage rítmico de la cuerda de Aheym (Homeward) del joven guitarrista y compositor americano Bryce Dessner hasta el bello melodismo de One Earth, One People, One Love de Sun Rings del veterano minimalista Terry Riley, y sin dejar pasar las manipulaciones sonoras de la pieza Potassium de Gordon junto a las impecables obras de regalo que pusieron en pie al agradecido público asistente.

miércoles, 19 de mayo de 2010

Crítica musical. Concierto Ciclo Efemérides. Alberto Nosè

Con algunos días de retraso en su exposición, traemos a este medio la crítica que se publicó el lunes 17 de mayo de 2010 en el periódico "Málaga Hoy" sobre el recital de piano de Alberto Nosè. Una velada musical enmarcada en el exitoso Ciclo Efemérides de la Fundación Unicaja y que se reflejó de la siguiente forma:

CRÍTICA MUSICAL

RESOLUTIVO DISCURSO DE CHOPIN

por Fernando Anaya Gámez

Ciclo Efemérides. Sala María Cristina. Fecha: 15 de mayo de 2010. Programa: Monográfico Chopin. Intérprete: Alberto Nosè (piano). Aforo: tres cuartas partes.

Chopin sigue siendo objeto de homenaje en su natalicio a través de las veladas musicales proyectadas por la Fundación Unicaja. Un ciclo de conciertos que se están convirtiendo en el referente de calidad de la oferta malacitana y que anoche se ofreció en formato de recital de piano en las manos del italiano Alberto Nosè.

Haciendo honor a su voluntaria decisión de acogerse como artista Steinway & Son fue lógico que escogiese la sonoridad del mismo para presentar su recorrido por las piezas seleccionadas del inmortal compositor polaco. Un viaje que comenzó durante la primera parte en clave de Nocturnos, ambos en do menor y con op. 48 nº 1 y op. póstumo, respectivamente. Su aproximación a estas páginas íntimas fue resuelta con la espléndida técnica que el concertista dispone ante el teclado, siempre en un tempo muy bien definido. Sin embargo, estos primeros momentos no acabaron de ser concretos tanto en el necesario rubato, en que se atisbó apresuramientos, como en el sonido algo artificioso de un abuso de pedal en los pasajes de mayor volumen. Pese a todo, su traducción de memoria le hace conocedor de los entresijos del alma pianística de Chopin, la cual que quedó mucho más patente en el resto de obras seleccionadas. Por ello, fue en la Sonata nº 2 en si bemol menor, op. 35 donde el discurso empezó a entrar en profundidades más relevantes, mostrando como portentoso ejemplo de absoluta emoción la famosa Marcha fúnebre.

La segunda parte, tras un cambio de programa de lo anunciado en un primer término de inicio de este ciclo, cobró preeminencia con los 24 Preludios, op. 28 en clara alusión al pasaje biográfico en el que el compositor polaco se vinculó con tierras españolas (su estancia en Mallorca). Un conjunto que Nosè, en permanente continuidad, ofreció de modo notable realizando una lucida narración por la gran divergencia que supone la brevedad de sus números. Una suma de factores que, a pesar de algunos elementos sonoros propiciatorios de molestias por parte del algún miembro del público, marcaron el éxito generalizado de los tempi más lentos —véase el caso de los números 2, 6 y 13— junto otros de imponente sensibilidad —como fueron los números 16 y 22—, y los que denotaron mayor relevancia —los números 15 y 24— junto a tres generosas y brillantes piezas de regalo.

sábado, 15 de mayo de 2010

Crítica musical. Concierto nº 1 del XX Ciclo de Órgano Catedral de Málaga

Indudablemente, otra cita musical para acercanos al siempre interesante Ciclo de Órgano de la Catedral de Málaga en su XX edición y en su primer concierto de los cuatro previstos. 

Una actividad de la que siempre sale uno satisfecho, tanto por la calidad de sus interpretaciones como por los aprendizajes adquiridos en las siempre atractivas explicaciones del catedrático emérito y organista titular, Dº Adalberto Martínez Solaesa, y que quedó reflejada en la crítica publicada ayer día 14 de mayo de 2010 en el periódico "Málaga Hoy" en estos términos:


 CONSOLIDACIÓN DE UN CICLO

por Fernando Anaya Gámez

XX Ciclo de Conciertos de Órgano. S. I. Catedral de Málaga. Fecha: 12 de mayo. Programa: Obras de Cabezón, Correa de Arauxo, Sola, Cabanilles, Zipoli, Moretti y Elduayen. Intérprete: Esteban Elizondo (órgano). Aforo: tres cuartas partes del total.

Que un ciclo llegue a su vigésima edición es motivo de felicitación. Veinte citas que han hecho del Ciclo de Conciertos de Órgano de la Catedral de Málaga toda una enseña de la cultura.

La tradicional cita comenzó con un concierto que vino a conmemorar el quinto centenario del nacimiento del gran organista y compositor Antonio de Cabezón desde la primera obra: Diferencias sobre la Gallarda Milanesa. Una pieza, que como el resto, se presentó de forma exitosa de manos del organista Esteban Elizondo, el cual nos agasajó con bastante claridad expositiva para convertirse en garante de la misma en el bloque dedicado a lo español. Fue además interesante la aproximación al bloque italiano de los atrevimientos melódicos de Zipoli junto con las lógicas divergencias estilísticas de Moretti, máxime cuando las explicaciones de Martínez Solaesa hacen más atractivo esta navegación musical con referencias al Motu Propio de Tomás de Elduayen y de sus llamativas Dos saetas.

Finalizó el concierto con la pieza anónima Batalla Famossa, partitura que vino a ratificar la práctica común compositiva de la época, basada en la mera copia de elementos melódicos, y con las notables ovaciones que el público asistente le dedicó al músico vasco.

lunes, 10 de mayo de 2010

Crítica musical. Don Pasquale.

Lo cierto fue que Don Pasquale no estuvo a la altura de lo que se esperaba. Y aunque uno se muestre ciertamente expectante por atisbar que se trató de una producción que tuvo su origen en una versión didáctica concebida para el público más joven (tanto la concepción escénica como las propias notas al programa provienen de una de las producciones de la temporada pasada del Proyecto Pedagógico del Teatro Real), musicalmente tampoco llegó a satisfacer a cierto sector del público que mostró su desaprobación (pataleos y abucheos inclusive para escenógrafo y batuta).

Y es que el respetable ya no se conforma con cualquier cosa, y empieza mostrar su Terribilità, como si de figuras esculpidas por el insigne Miguel Ángel se tratase (siendo producto al parecer,  curiosiades al respecto, por algunas de sus iras personales con el Papa Julio II).

Sea como fuera, todas las miradas se dirigen a Carmen de final de temporada para la que ya se agotaron las localidades. Y mientras tanto, nos quedamos con la crítica que salió publicada ayer domingo 9  de mayo de 2010 en el periódico "Málaga Hoy":


LA LLEGADA DE LA TERRIBILITÀ

por Fernando Anaya Gámez

Temporada Lírica 2009-2010. 7 de mayo de 2010.Programa: 'Don Pasquale', ópera cómica en tres actos. Intérpretes: Miguel Ángel Zapater (Don Pasquale), Auxiliadora Toledano (Norina), José Luis Sola (Ernesto), Damián del Castillo (Doctor Malatesta) y Juan Manuel Corado (Notario), junto al Coro de Ópera de Málaga y la OFM. Director de escena: Tomás Muñoz. Dirección musical: Lorenzo Ramos. Aforo: casi completo.

Y llegó Don Pasquale de coproducción entre el Teatro Cervantes de Málaga, el Auditorio Baluarte de Pamplona y, haciendo las matizaciones oportunas, el Proyecto Pedagógico del Teatro Real. Esto último alude a aquellos programas didácticos que se dirigen al alumnado de centros educativos (aunque tuvo cabida en el propio teatro madrileño durante tres sesiones en marzo de 2009). Ante esta verdadera situación, la expectación se hizo más latente ya que esta ópera vino a tomar el pulso de la propia temporada malacitana.

El planteamiento de Muñoz, basado en la cinematografía de los años cincuenta, no fue desagradable. Inclusive interesante en cuanto a vestuario, movimiento de personajes, iluminación y las metáforas visuales con la bailarina. Sin embargo, hubo momentos de muy arriesgadas libertades, donde no existió la casa de Norina y la intimidad del bosquecillo del jardín se sustituyó por una bulliciosa terraza italiana. Un conjunto, en definitiva, que propició la Terribilità de cierta parte del público asistente y de la que tampoco se libró Ramos.

Musicalmente hablando, la versión quedó más compacta en los números grupales que en los solísticos. Con las necesarias salvedades, se presentó por un lado, la joven Auxiliadora Toledano de grandes dotes escénicas pero de resultado global poco convincente. Pese a su certero Quel guardo il cavaliere, la cabaletta famosa So anch'io la virtù magica no convenció; y ni que decir tiene, que el verdadero momento álgido, el portentoso agudo de la cadenza, se tradujo en ajustado y poco natural. Una infructuosa carta de presentación que se fue remediando progresivamente en las participaciones grupales del segundo y tercer acto.

La actuación de José Luis Sola planeó ciertamente mejor pero no fue el notable Tamino de la temporada pasada. Desubicado por momentos, su interpretación caló algo más en las apariciones finales. Es por lo que la forzada ejecución de su Sogno soave e casto quedó relegada ante el mayor empaque expresivo y escénico de su Com'è gentil. Asimismo, el conocido dúo con Toledano, Tornami a dir che m'ami, se configuró con corrección técnica y equilibrio vocal, pero sin procurar mayor sentimentalidad.

Sin embargo, Damián del Castillo, verdadero protagonista de la noche, logró un sobresaliente perfil escénico que nos acercó a los notables avances vocales que este joven barítono está procurando, quedando de manifiesto en su Bella siccome un angelo y en los chispeantes números conjuntos. En este sentido, fue con Miguel Ángel Zapater, el otro ovacionado protagonista, con el que hubo una mayor sintonía como en el dúo bufo Aspetta, aspetta. Éste igualmente, desarrolló con eficacia su rol hablado y cantado con la gran madurez escénica que posee. Fue el caso de la stretta del final de segundo acto Son tradito, beffegiato, dando como resultado gran parte de la calidez a la propia representación.

Mención final tanto para el barítono Juan Manuel Corado como para el Coro de Ópera de Málaga y la Orquesta Filarmónica de Málaga en correctas intervenciones, dejando todas las expectativas en la versión de Carmen, que cerrará la presente temporada.

Finalmente nos aproximarmos igualmente a las versiones históricas y modernas que nos acercan a la verdadera esencia de esta deliciosa partitura.




miércoles, 14 de abril de 2010

Crítica musical. Ciclo Efemérides. Trío Cervantes

 Siguiendo la estela de las interpretaciones de calidad que se vienen ofreciendo dentro de los distintos ciclos musicales de la Fundación Unicaja, se presentó este sábado el portentoso sonido del joven Trío Cervantes. Una actuación que, pese al escaso público asistente, se vivió con bastante interés e intensidad.


Esta fue la crítica musical que sobre dicho concierto se publicó el lunes 12 de abril de 2010 en el periódico "Málaga Hoy":
 
 
 por Fernando Anaya Gámez
 
Ciclo Efemérides. Sala María Cristina. Fecha: 10 de abril de 2010. Programa: 'Trío para piano, violín y violonchelo en sol menor, op. 8' y 'Sonata para violonchelo y piano en sol menor, op. 65' de Chopin y el 'Trío con piano en fa mayor, op. 80' de R. Schumann. Intérpretes: Trío Cervantes. Aforo: un tercio del total.

Auténticos privilegios fueron los que asistieron al concierto que se ofreció el sábado dentro del Ciclo Efemérides de la Fundación Unicaja. Una ocasión espléndida para acercarse tanto al sonido del joven Trío Cervantes como a los conmemorados compositores Chopin y Schumann en sus composiciones de índole camerística.

Comenzó la velada en clave chopiniana con el Trío para piano, violín y violonchelo en sol menor, op. 8, donde la propia denominación de la pieza nos habla de la importancia que se estriba sobre el teclado de manos del compositor polaco. Por ello, una primera sonoridad en clara fortaleza del piano, tanto a nivel del virtuoso pianista Denis Kozhukhin como del exuberante sonido del propio instrumento aportado por la organización, dejó un rastro de excelente dominio técnico y comprensión del propio fraseo requerido. Detalles compartidos en un Scherzo bien equilibrado y estructurado en arcos por parte de los hermanos Martín, y que desembocaron en una excelente planificación sonora del Adagio sostenuto de soberbio remate final.

Uno de los momentos más destacados llegó con la Sonata para violonchelo y piano en sol menor, op. 65 del mencionado compositor. Especialmente en el Largo donde el sonido sobresaliente del violonchelista Antonio Martín junto al mesurado equilibrio en permanente diálogo con Kozhukhin recorrió la sala para transformarse en rotundo éxito. Un triunfo que discurrió con holgura y fluidez natural del Con espressione intima del Trío con piano en fa mayor, op. 80 de Schumann, con el excelente vibrato y expresividad de Pablo Martín, y en óptima concertación, permanente comunicación y entendimiento a nivel de la concertación.

Por ello, bajo los planteamientos que dan claro indicios de calidad desde un principio, con bis de Turina inclusive, irremediablemente se piensa en las grandes posibilidades que a título individual o grupal podrán desarrollar estos músicos. El tiempo y sus éxitos lo dirán.

domingo, 11 de abril de 2010

Crítica musical. Concierto nº 13 de la temporada 2009-2010 de la OFM

Con una interesante obra de estreno ante el atril de los maestros de la Orquesta Filarmónica de Málaga (OFM), junto a dos piezas netamente americanas, se presentó la antepenúltima cita de la actual temporada. Una velada que quedó reflejada en la crítica musical que se publicó el sábado día 10 de abril de 2010 en el periódico "Málaga Hoy":


TRES VISIONES, UNA MIRADA INTERIOR

por Fernando Anaya Gámez

Concierto de abono nº 13. Teatro Cervantes. Fecha: 9 de abril de 2010. Programa: 'Quiet City' de A. Copland, 'De Civitate maris' de García Román y 'Sinfonía nº 2' de C. Ives. Intérpretes: Orquesta Filarmónica de Málaga (OFM). Solistas: Ángel San Bartolomé (trompeta) y José Ballester (corno inglés). Director: Arturo Tamayo. Aforo: Tres cuartas partes del total.

En la antesala de la finalización de la presente temporada, la Orquesta Filarmónica de Málaga presentó anoche su antepenúltimo programa. Un concierto que a simple vista puede resultar inconexo entre autorías y obras previstas, pero donde se expresa mucha más cercanía vivencial entre Copland, Ives y García Román, de la que se puede presuponer.

Dicho esto, la velada comenzó con las iniciales miradas evocadoras de la noche. En definitiva, un primer momento para aproximarnos a las sonoridades americanas por las que siempre luchó Aaron Copland, y un pensamiento reflexivo que pone un interesante punto de inflexión en su Quiet City de 1940. En este sentido, la traducción de Tamayo mostró contundencia en la demarcación de las atmósferas que directa e indirectamente trasluce la propia partitura. Una interpretación que se asentó en un excelente sonido de calidad tanto de José Ballester (corno inglés) como Ángel San Bartolomé (trompeta), y que propiciaron esa óptima contextualización que comentábamos.

La primera parte dio igualmente cabida a uno de los momentos más esperados del concierto: el estreno absoluto de la partitura De Civitate maris del compositor granadino García Román.

Perteneciente a su ciclo De Civitate, esta ciudad es un claro homenaje a la ciudad de Málaga. Un verdadero viaje a la tierra malagueña que seduce por lo evidente y lo oculto, y que manifiestamente da pinceladas con gran profundidad psicológica y en permanente juego de dualidad en los distintos momentos trazados: exaltación, emoción y tensión, en la permanente invitación del clarinete bajo, junto a la ensoñación, reflexión y memoria, del violín solista, ambos fuera de la escena. Un resultado que muestra grandes dosis de la madurez que el trabajo constante y siempre evolutivo de García Román deja impregnado en sus creaciones, y que, en resumen, cosechó amplias ovaciones por parte del público asistente, a pesar de los evidentes problemas técnicos del comienzo.

La última de las visiones evocadoras del alma interior de su compositor fue la Sinfonía nº 2 de Charles Ives. Comenzó la ejecución con un aceptable primer tiempo donde se evidenció la brillante idea de modificar la disposición de los efectivos orquestales, motivando un mayor diálogo entre los grupos de violines y resaltando su sonoridad, y que disipó el sonido por momentos quebradizo al término del mismo por parte de los primeros violines. Capítulo aparte, el momento más interesante se vivió en el tercero donde las trompas manifestaron un brillante sonido grupal y solístico, siendo fiel preludio de un último muy logrado en inmediata expresividad.